Tarifa Indexada
Cuando una empresa contrata la luz en España, puede elegir entre varios tipos de tarifas. Aunque los nombres cambien según la comercializadora, todas se pueden agrupar en estas opciones:
1. Precio fijo 24 h
Pagas el mismo precio por cada kWh todo el día, da igual la hora o el mercado.
Ventaja: sabes exactamente el precio.
Inconveniente: suele ser más caro, porque incluye un “seguro” por si el mercado sube.
2. Precio fijo por periodos (punta / llano / valle)
El precio cambia según la franja horaria, pero está fijado de antemano.
Ventaja: algo más ordenado que un fijo único.
Inconveniente: sigue siendo un precio inflado, porque el riesgo ya está incluido.
3. Tarifa indexada (la que recomendamos)
El precio de la energía se calcula según el mercado mayorista, hora a hora, y se le añade un coste de gestión claro y transparente.
Pagas la luz al precio real al que se compra.
Si el mercado baja, tu factura baja ese mismo mes.
No hay colchones ocultos.
4. Tarifas con “horas promocionadas”
Algunas horas parecen muy baratas, pero el resto del día el precio es más alto.
Funcionan solo si consumes justo en esas horas.
En la práctica, suelen compensar lo barato con horas caras.
5. Tarifa plana o cuota fija
Pagas una cantidad “estable” cada mes.
Ventaja: comodidad.
Inconveniente: casi siempre es la más cara, porque la empresa se protege ante cualquier desviación y luego regulariza.
6. Tarifas mixtas o híbridas
Mezclan partes fijas con partes variables o incluyen límites (suelos/techos).
Parecen equilibradas.
En realidad, siguen incluyendo prima de riesgo.
7. PPA o contratos bilaterales
Contratos a largo plazo (5–10 años) con un precio pactado.
Funcionan bien para grandes industrias.
No son realistas ni flexibles para la mayoría de pymes.
8. PVPC (tarifa regulada)
Es la tarifa oficial regulada por el Estado.
Va ligada al mercado.
En muchos negocios no aplica o no encaja por potencia y estructura.
No incluye asesoramiento ni optimización.
Por qué la tarifa indexada es la más barata de media
La idea clave es muy sencilla:
La tarifa indexada no incluye “seguro”.
Las tarifas fijas sí.
Cuando contratas una tarifa fija, la comercializadora asume el riesgo de que el precio del mercado suba…
y ese riesgo te lo cobra por adelantado, aunque luego el mercado baje.
En una tarifa indexada:
Pagas el precio real del mercado.
Sin colchones.
Sin primas ocultas.
Por eso, a lo largo del tiempo, la indexada suele salir más barata.
Comparación directa (en palabras simples)
Indexada vs Precio fijo 24 h
Fija: pagas estabilidad + seguro + margen.
Indexada: pagas energía real + coste de gestión transparente.
Resultado: la fija suele ser más cara.
Indexada vs Fija por periodos
La fija por periodos reparte el precio…
pero no elimina el sobrecoste.
La indexada aprovecha las horas realmente baratas.
Si gestionas mínimamente tu consumo, la indexada gana.
Indexada vs Tarifa plana
La plana vende tranquilidad.
Pero incluye límites, regularizaciones y protección máxima para la empresa.
La indexada paga lo que usas, ni más ni menos.
Indexada vs Horas promocionadas
Las promos funcionan solo en teoría.
En la práctica, lo barato se compensa con horas caras.
Con indexada, todas las horas pueden ser baratas cuando el mercado baja.
Indexada vs PVPC
El PVPC es una tarifa correcta, pero básica.
No está pensada para optimizar negocios.
Una indexada bien diseñada es el “PVPC profesional”:
precio real + asesoramiento + control.
Indexada vs PPA
El PPA te ata a largo plazo y es complejo.
La indexada te da flexibilidad y precios actuales.
Para la mayoría de empresas, es la forma más realista de comprar energía como una gran industria.
